Baco, dios del vino.

En primer lugar, agradecer a tod@s los que acudieron ayer a la "inauguración virtual" del blog, no me esperaba obtener tantas visitas, ¡se agradece enormemente!

He estado pensando en lo sosas y similares que suelen ser las botellas de vino. En la bodeguita de mi padre son todas iguales, creo que solamente se diferencian en el plástico de arriba del embotellado, que varía en tonos de color, o en la etiqueta, pero bastantes sobrias para mi gusto.

Buscando información sobre packaging en el sector vinícola, me he encontrado con verdaderas maravillas. Mis favoritas quizás puedan ser: la primera, que está cuidada al detalle, las de los 7 pecados capitales, divertidas y glamurosas y la última por romper totalmente con lo típico. ¿Qué os parece a vosotr@s?

Os deseo un bonito día...*